31.3.09

Un lugar en la historia

DE IZQ. A DER. Y DE ARRIBA HACIA ABAJO. Publicidad rumbo a las elecciones del ‘83; cierre de campaña de la UCR (Tiempo Argentino); cierre de campaña de la UCR (La Nación); tapa del día posterior a su victoria (Clarín); tapas de Crónica y La Prensa, del 10/12/83.

Lo inédito para una personalidad como Raúl Alfonsín es que muchos lo consideran como una persona honesta (más allá si en efecto, y tal como parece, lo fue -¿quién pondría las manos en el fuego-).
Lamentablemente, es una característica llamativa y poco usual para alguien que nadó en los mares de la política hasta transformarse -nada menos- que en Presidente de la Nación. ¿O a qué político de primer nivel “post dictadura del ‘76” le pondrías la misma cualidad?
El calendario, que cura casi todo, enalteció sus aciertos y fue minimizando sus errores, los mismos que lo llevaron a abandonar el Ejecutivo en una difícil situación económica y política.
No obstante, ha sido digno tras dejar el poder que da el bastón.
Nunca abandonó, en cambio, otro poder: el de su palabra.
Con su palabra, criticaba lo que así consideraba (lejos de ser opositor “a todo”, tan de moda por estos días) e instaba por lo que aún soñaba.
Se fue Ricardo Alfonsín (por culpa de la misma enfermedad que hace 11 años se llevó a mi abuelo frondizista, Raúl).
Con sus blancos.
Con sus negros.
Con sus grises.
Y con su lugar en la historia argentina.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno, te felicito por tu manera de escribir.